De las primeras cosas que se le escuchó decir a actores y productores cuando se supo que Mirtha volvía a la ficción, fue "Sofía Ponte no es Mirtha Legrand", sin embargo, su vida privada no deja de aparecer.
Más alla de todo lo que rodea a La dueña, del regreso de Mirtha, la participación de sus nietos en el proyecto, si hubo algo que se aclaró desde un primer momento fue que la figura de Mirtha no iba a contaminar a la de Sofía Ponte.
En el primer capítulo vimos algunas frases características que remitían directamente a Legrand, que optó por reírse de ella misma, de su propia vida usando para con Sofía Ponte a modo de "gags", distintos elementos.
Particularmente en el capítulo de ayer, la figura de Legrand apareció en la producción en dos oportunidades
La primera, fue cuando en una conversación con su mucama, esta le dice: "Volvieron a llamar del programa de los almuerzos para invitarla" a lo que "La dueña" responde rotundamente que no irá y comenta que la conductora de ese programa no deja hablar a sus invitados, haciendo de una de sus mayores críticas, una fortaleza que suma a la producción.
La otra, fue en medio de lo que fue la participación de Sebastián Estevanez interpretando a un circunstancial chofer de la empresaria, que en un pasaje de la convesración la llama "Doña" a lo que ella cambiando el tono le remarca "No Marquitos, `doña´ no, yo soy; `la dueña´" en clara alusión a lo que fueron los inicios del proyecto, presentado primero en otro canal bajo el nombre de "La doña", que no prosperó y que derivó en lo que hoy es La dueña.
La producción ha tomado la vida de Mirtha Legrand para darle al personaje de Sofía Ponte más recursos a la hora de crear empatía y complicidad con el público, una Sofía Ponte que se desenvuelve bajo la sombra de Mirtha Legrand.